Análisis deóntico de los derechos humanos en las relaciones de la comunidad universitaria

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Abstract—La realidad universitaria, en su
estructura, emula las relaciones de la sociedad en
general, a nivel nacional e internacional, y
representa un escenario idóneo para la
aplicación de los preceptos establecidos por la
Declaración Universal de los Derechos Humanos,
en función de su actividad formadora de
potenciales gobernantes y ciudadanos
respetuosos de la dignidad humana.
Palabras-clave—Universidad publica,
Derechos Humanos, ley, derecho, libertades,
derechos, garantías.
I. INTRODUCCIÓN
La Universidad de El Salvador, la única
universidad pública del país es también un mundo,
un lugar donde se emulan las relaciones sociales
nacionales e internacionales a escala y sin lugar a
dudas, como en todos los otros estratos, su actividad
está centrada en las personas que la conforman.Esta
actividad antropocéntrica de la universidad debe
estar basada en el respeto, ejercicio y promoción de
los derechos fundamentales, para propiciar una
convivencia civilizada entre los miembros de la
comunidad universitaria.
Para Jorge Carpizo1
, que discrepa de quienes
piensan que la persona tiene una dignidad intrínseca
por el hecho de estar en relación directa con lo
absoluto, -entendido como el respeto a la dignidad
depende directamente de las relaciones humanas-,
estima que la base de los derechos humanos se
encuentra en la dignidad de la persona misma, y que
nadie puede legítimamente impedir a otro el goce de
esos derechos. Por que el ser humano sólo puede
realizarse dentro de la comunidad social, y que ésta
no tiene otro fin más que servir a la persona.
1 Carpizo Jorge, “ Los derechos humanos: naturaleza denominación y
carácterísticas”, en Cuestiones Constitucionales, Revista Mexicana de
Derecho Constitucional, num 25 Julio- Diciembre 2011 pp4 y 8.
En este punto la función de la universidad toma
gran relevancia dentro de la sociedad pues es aquí
donde se perfeccionan las bases para realización de
la obra común, que consiste en proporcionar una
formación holística a cada miembro de la
comunidad universitaria, ya que cada sujeto es un
potencial agente de cambios sociales por su
participación en diferentes estratos y categorías
sociales externas a la universidad, en donde inserta
lo que obtiene en ella, por lo que sobre ellos recae la
responsabilidad de actuar y difundir el respeto a
dignidad humana a todo nivel.
En este sentido la Declaración Universal de los
Derechos Humanos se convierte en el instrumento
fundamental para la construcción de toda una
estructura universitaria basada en el respeto a la
dignidad humana, proporcionando los mecanismos
necesarios para su exigibilidad y defensa.
II. EL GOBIERNO UNIVERSITARIO Y LOS DERECHOS
HUMANOS
A. Autonomía Universitaria y Derechos Sociales y
Políticos
La autonomía universitaria a través de su arraigo
constitucional propicia la protección de los derechos
humanos de los miembros de la comunidad
universitaria, derechos establecidos taxativamente
en la Declaración Universal de los Derechos
Humanos.
Esta misma autonomía representa una expresión
derivada del artículo 21 de la declaración, en sentido
de la participación en el gobierno universitario, de
acuerdo a los paradigmas del autogobierno. Según
Raúl Perez2
dentro de la vertiente de este
autogobierno, la universidad pública está obligada a
respetar y garantizar los derechos humanos de los
miembros de la comunidad universitaria, en lo que
2 Gonzalez Perez, Luis Raúl. “Autonomía Universitaria y Universidad
Pública: El autogobierno universitario” Oficina del Abogado General,
Dirección General de Estudios en Legislación Universitaria. UNAM
2009 pp 54
respecta a su participación en el gobierno
universitario, lo que implica dilucidar un doble
problema jurídico en razón del artículo 21 de la
Declaración Universal de los Derechos Humanos :
• Si el ser designado autoridad universitaria es
un derecho de los miembros de la comunidad
universitaria o si el derecho de todo
universitario radica en participar como sujeto
elegible en el proceso de designación de una
autoridad universitaria
• Si hay un conflicto y, en su caso, cómo se
resuelve, entre la obligación de la
universidad pública de respetar el derecho a
participar en la designación de una autoridad
universitaria, con el principio de la
autonomía universitaria en su vertiente de
autogobierno.
La solución a este debate jurídico tiene
necesariamente que estar en concordancia con la
Constitución y con la Declaración Universal de los
Derechos Humanos, y generalmente es resuelto
mediante elección de distintas propuestas realizadas
por cada uno de los sectores que componen a la
Universidad.
El derecho a participar en el gobierno
universitario se expresa entonces tanto en la
participación como candidato a gobernante como en
el ejercicio del sufragio por la comunidad.
Consagrando así todo el conjunto de derechos
sociales y políticos fundamentales de participación,
inclusión, igualdad, entre otros, necesarios para la
convivencia pacífica dentro del seno del alma mater.
B. Vida Universitaria y Derechos Económicos,
Sociales y Culturales
La vida universitaria es la expresión máxima de
la observancia o de los derechos humanos dentro de
la comunidad, es aquí donde se conjuga todo el
libelo de derechos garantías y obligaciones que
surgen de las relaciones entre los miembros de la
comunidad y de las relaciones entre la comunidad y
sus gobernantes.
Desde el proceso de ingreso hasta la graduación,
la universidad supone una transformación del ser
humano para una reproducción de valores y
actitudes dentro de la sociedad, que pueda propiciar
cambios y mejoras sustanciales, esta transformación
se determina no solo por las relaciones dentro de las
aulas, sino también fuera de ellas.
El proceso de formación superior debe procurar
mantener el equilibrio entre sus capacidades físicas,
técnicas y presupuestarias, en sentido que asegure el
derecho de accesar a la educación superior como lo
establecido en el artículo 26 de la Declaración,
manteniendo la atención al resto de derechos que
debe garantizar, ya que el acceso a la educación
superior es solo un factor del conjunto de derechos
sociales intrínsecos a los miembros de la comunidad
universitaria, por lo que la institución debe velar por
la protección y conservación de los demás derechos.
En esta lógica, es necesario apuntar que posterior
al acceso a la educación, la universidad debe
procurar también el respeto a los derechos
económicos de los miembros de la comunidad,
específicamente en lo que respecta a evitar la
discriminación por factores económicos, de
cualquiera de los miembros de todos los sectores,
por ejemplo, no se debe negar el acceso a estudiar a
ningún aspirante por factores económicos, ni
favorecer investigaciones o publicaciones a los
miembros del sector docente que tiene mayor
capacidad para financiarlas, entre otros casos.
Dentro de este conjunto de derechos, el derecho a
la libertad es el más variado y el que tiene una
influencia directa en la mayoría de aspectos de la
convivencia dentro de la comunidad universitaria
debido a la diversidad de aplicaciones a situaciones
propias de la educación superior y de la vida en
general; dentro de las libertades propias de la
educación superior es necesario hablar
primeramente de la libertad de cátedra o libertad
académica, que esta en concordancia con los
artículos 3, 7, 12 18, 19 y 27 de la Declaración este
el derecho se puede analizar bajo el concepto
propuesto por la UNESCO3
:
“La libertad de enseñar y debatir sin verse
limitado por doctrinas instituidas, la libertad de
llevar a cabo investigaciones y difundir y publicar
los resultados de las mismas, la libertad de
expresar libremente la propia opinión sobre la
institución o el sistema en el que se trabaja, la
libertad ante la censura institucional y la libertad
de participar en órganos profesionales u
organizaciones académicas representativas. Todo
el personal docente de la enseñanza superior
deberá poder ejercer sus funciones sin sufrir
discriminación alguna y sin temor a represión por
parte del Estado o de cualquier otra instancia”
3 UNESCO, “recomendacion relativa a la condición del personal docente
de la enseñanza superior” 1997 RRCPDES-97
En otras palabras, cada miembro de la
comunidad universitaria, en relaciones educativas,
debe tener garantizada su libertar de pensamiento,
en sentido de disentir de los contenidos impartidos,
libertad de expresión, de participación, de
asociación entre otros, producto de las relaciones
educativas, tanto en su rol de estudiante como
docente.
Otro aspecto a destacar es que el derecho a la
libertad también se extiende a la esfera individual
en las relaciones ex-aula, en este sentido, el derecho
a la libertad dentro de la universidad en las
relaciones no-educativas se puede clasificar en dos
categorías: Primero, se deben considerar las
libertades individuales, como la libertad de credo y
de pensamiento en los términos del artículo 18 de la
Declaración.
Según el Centro de Estudios de Género de la
Universidad de El Salvador4
, el carácter laico de la
Universidad, no supone un perjuicio para el
ejercicio de la libertad de credo y religión, es decir
que el carácter de la educación universitaria pública
debe ser laico, en otras palabras, debe estar
desligado de cualquier connotación religiosa o
dogmática, pero siempre debe respear y asegurar el
respeto a la libertar de tener creencias dentro de su
esfera individual pues cada miembro de la
comunidad universitaria es libre de profesar una
religión, credo o abstenerse de profesar un dogma
religioso si así lo desea.
Además de la libertad de credo, se puede
mencionar también, dentro de la esfera individual,
la libertad sexual, en sentido de no discriminar a
ningún miembro de la comunidad universitaria por
su orientación o preferencia sexual, tema que se
abordará mas a profundidad cuando se aborde la
igualdad.
El segundo aspecto, del derecho a la libertad en
las relaciones fuera del aula, es aquella relativa al
aspecto colectivo de los miembros de la comunidad
universitaria, consagrados en la declaración
universal de los derechos humanos en el artículo 20
y son aquellos que tienen que ver con la libertad de
asociación y de participación que dentro de las
relaciones universitarias, se pueden ejercer de
manera simultánea, en tanto, las asociaciones
estudiantiles, docentes y profesionales, juegan un
papel importantísimo en las elecciones de las
4 VVAA (2015)¿Religión en la Universidad Pública? Estudio sobre la
laicidad en la Universidad de El Salvador. CEG-UES/Movimiento por
una Cultura Laica (MCL) San Salvador.
autoridades de la misma universidad, consolidando
de una vez tanto la libertad de asociación para la
participación.
En relación a la igualdad, también se pueden
destacar los aspectos individual y colectivo de este
derecho, según el aspecto individual, se relaciona a
la igualdad de las personas ante la ley, según el
artículo 7 de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos en sentido que nadie puede ser
discriminado o puede ser obstaculizado en el
ejercicio de sus libertades o derechos por factores
personales o individuales tales como: el género
biológico y psicológico, la raza, las preferencias
sexuales, la estirpe o condición económica; en un
sentido colectivo, el derecho de la igualdad, apunta
a abolir la discriminación por factores relacionados
a la participación, membresía o integración dentro
de grupos, asociaciones etc. en tanto no se puede
impedir el ejercicio de libertades y derechos
colectivos, por las mismas razones por las que se
han integrado los grupos y no se puede tampoco
obstaculizar o prohibir el derecho a asociarse
libremente.
Finalmente, los derechos culturales dentro de la
universidad, juegan un rol muy importante en su
función formadora. Según la declaración de
Friburgo5
los derechos culturales están enfocados
en los siguientes aspectos: identidad y patrimonios
culturales, referencias a comunidades culturales,
acceso y participación en la vida cultural y de
manera singular dada la naturaleza de la
universidad, se encuentra también la educación y
formación cultural e información y comunicación
cultural.
La labor de la universidad en sentido del
ejercicio de los derechos culturales, esta enfocado
en dos aspectos: el primero es el de respetar y
proteger los aspectos que conforman la identidad
cultural de cada individuo de la comunidad
universitaria, en los términos del artículo 1 de la
declaración de Friburgo, en su literal “a” que
expresa que está econstituido por:
“los valores, las creencias, las convicciones, los
idiomas, los saberes y las artes, las tradiciones,
instituciones y modos de vida por medio de los
5 Adoptada en Friburgo el 7 de Mayo de 2007 el texto fue presentado por el
Observatorio de la Diversidad y los Derechos Culturales (cuyas oficinas
centrales se encuentran en el Instituto Interdisciplinario de Derechos Étnicos y
Humanos en la Universidad de Fribourg) juntamente con la Organización
Internacional de la Francofonia y la UNESCO. La Declaración de Friburgo
fue apoyada por más de cincuenta expertos en derechos humanos, así como
por una plataforma de ONG.
cuales una persona o un grupo expresa su
humanidad y los significados que da a su existencia
y a su desarrollo;”
El segundo aspecto lo constituye la participación
de la Universidad El Salvador en los aspectos
históricos del país, lo que ha creado un acervo
cultural propio que forma parte de su identidad, de
donde surge la tarea de la universidad de promover
y dar a conocer una identidad propia, que refuerce
el sentimiento de pertenencia y colaboración a los
objetivos comunes de la institución.
En fin, dentro del marco del respeto a las
libertades, el trato igualitario, y el respeto y
promoción de la cultura dentro de la comunidad, la
universidad, debe seguir el camino de la
Declaración Universal de los Derechos Humanos y
la Constitución la República, para la aportar a la
creación de una sociedad más justa que es el
objetivo de la declaración.
III.DERECHO DEL TRABAJO Y TRABAJO
UNIVERSITARIO
Las relaciones laborales dentro de la Universidad
de El Salvador, también se encuentran dentro de los
lineamientos de derechos humanos establecidos por
la Declaración Universal de los Derechos Humanos
en los términos de los artículos 23, 24 y 25, respecto
del derecho a tener un trabajo digno que asegure un
nivel de vida adecuado como individuo y a su
familia.
Dentro de la universidad, las relaciones laborales,
adquieren un aspecto especial, en razón de las
funciones que sus trabajadores realizan. Según
Norma Rendero López6
las relaciones laborales
universitarias, son en tres sentidos: empleado –
empleador, empleado – empleado y de forma
especial, empleado administrativo y empleado
académico.
De esta ultima relación es que la autora establece
que existen ciertas características para la regulación
legal y el ejercicio del derecho a una remuneración
justa, para evitar vulnerar el derecho a la igualdad,
ya que las labores administrativas y académicas son
complementarias e igualmente necesarias para el
funcionamiento de la institución en donde hay que
tomar en cuenta los siguientes aspectos.
6 Renderos López Norma, “El trabajo universitario: academicos y
administrativos frente a la reforma laboral” en XI Congreso Nacional de
Investigación Educativa. Universidad Autonoma Metropolitana,
Azcapotzalco, Mexico 2013
A. Distinción entre el trabajo administrativo y
trabajo académico7
La distinción del trabajo, entre administrativo y
académico requiere la individualización y
reconocimiento de las condiciones laborales
específicas para cada sector, de modo que la
medición del trabajo para la remuneración se haga
en condiciones equitativas, así que la medición del
trabajo académico deberá realizarse, basado en
aspectos cualitativos más que en aspectos
cuantitativos, (como realiza su trabajo) mientras que
la medición del trabajo administrativo, por estar
referido a procesos cíclicos, deberá medirse en
términos cuantitativos (cuanto trabajo realiza).
B. Representaciones Sindicales.
Desde que se reconoce la distinción del trabajo
universitario, surgen también, obligaciones
especificas con cada sector, según la forma en que
nacen los gremios, que pueden ser:
• Sindicato de trabajadores administrativos.
• Sindicato de trabajadores académicos.
• Sindicato mixto.
• Sindicato federado.
Para el caso específico de la UES los sindicatos
federados, solo pueden existir en tanto exista otra
institución de educación superior pública con
sindicatos legalmente establecidos.
Así en cumplimiento del artículo 23 numeral 4 de la
declaración, la universidad debe, no solo respetar la
libertad de sindicalización, sino que también debe
promover un marco legal que permita la
identificación legitima y remuneración proporcional
del trabajo.
C. Descansos
La declaración universal de los derechos
humanos establece en el artículo 24 que el descanso
también es un derecho laboral, en este sentido, no se
debe hacer distinción respecto del trabajo, pues
causaría una vulneración de los derechos humanos
de igualdad de los trabajadores que no sean
beneficiados con un descanso legalmente
establecido.
IV.CONCLUSION
Las semejanzas entre la estructura organizativa
de la Universidad Pública, como la Universidad de
7 La Ley Federal del Trabajo de México en su Capitulo VII establece la
distinción legal del trabajo en las universidades y e instituciones de
educación superior en sus artículos 353-J a 353-U.
El Salvador y el Estado plantean un campo de
aplicación propicio y obligatorio para el
establecimiento y respeto de los paradigmas
proporcionados por la Declaración de los Derechos
Humanos, que, al ser retomados por la Constitución
de la republicaa, crea el andamiaje jurídico positivo
para que sea insertado dentro de la legislación
universitaria. La Declaración Universal de los
Derechos Humanos señala que:
“(…) a fin de que tanto los individuos como las
instituciones, inspirándose constantemente en ella,
promuevan, mediante la enseñanza y la educación,
el respeto a estos derechos y libertades (…)”
8
.
Y, continúa precisando que:
“La educación tendrá por objeto el pleno
desarrollo de la persona humana y el
fortalecimiento del respeto a los derechos humanos
y a las libertades fundamentales; (…)”
9
.
Al hacer alusión a la educación integral de la
persona humana -contempla- que es necesario
incorporar la enseñanza y el respeto por los
derechos humanos, elementos que deben ser
considerados por toda institución educativa del
mismo modo en que es insertada dentro del Estado.
Estos paradigmas deben ser insertados en todos
los aspectos de la vida universitario y en todos los
niveles de las relaciones en la comunidad
universitaria, para garantizar un efectivo
cumplimiento del respeto a la dignidad humana y se
avance un paso más cerca de conseguir los nobles
objetivos de la declaración establecidos en su
preámbulo, en sentido de lograr una convivencia
pacífica entre las naciones del mundo.
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